En el marco del conflicto que afecta la prestación de servicios a afiliados del PAMI en Marcos Juárez, el Gobierno de la Provincia de Córdoba puso en marcha un plan de emergencia para fortalecer el Hospital Abel Ayerza y garantizar la atención médica de jubilados y vecinos de la región. Desde el 1 de abril, tras el cierre del Sanatorio Privado del Sudeste, se redujo la prestación de los servicios en la ciudad.
La decisión se da frente al aumento sostenido de la demanda en el sistema público de salud, particularmente de pacientes que anteriormente contaban con cobertura del PAMI o servicios privados y que actualmente recurren a hospitales provinciales para acceder a atención médica.
En ese contexto, la Provincia avanzará con una intervención integral destinada a ampliar la capacidad operativa del hospital local, especialmente ante la llegada del invierno y el incremento previsto de enfermedades respiratorias.
El proyecto contempla la incorporación de nueve nuevas camas de internación, de las cuales seis serán de piso y tres de terapia intermedia. Además, se realizará una reconfiguración de la guardia central, donde se habilitarán cinco camas con oxígeno y monitoreo destinadas a internaciones breves, junto con la instalación de un shock room completamente equipado.
El objetivo principal es descomprimir la demanda hospitalaria y garantizar atención a pacientes que requieran internaciones de corta duración, principalmente adultos mayores, para luego facilitar su derivación a centros de mayor complejidad, como el Hospital Regional Pasteur de Villa María.
La medida responde a una decisión impulsada por el gobernador Martín Llaryora, orientada a sostener el acceso a la salud pública en un escenario complejo marcado por la incertidumbre en torno a la cobertura de los afiliados del PAMI.
Desde el Gobierno provincial señalaron que el sistema público buscará absorber la creciente demanda y brindar respuestas, priorizando a los sectores más vulnerables.
El plan también incluye una obra de adecuación del sistema de gases medicinales, que permitirá optimizar la atención en la guardia, el shock room y áreas críticas del hospital, como sala de partos, prepartos y quirófano.
Para acompañar la ampliación de servicios, se incorporarán seis enfermeros y cinco médicos, reforzando las guardias y la atención en las nuevas unidades.
En paralelo, la Provincia realizará una inversión superior a los 150 millones de pesos en equipamiento médico, que incluirá camas, monitores multiparamétricos e insumos para emergencias.
Además, el hospital sumará una ambulancia UTIM de alta complejidad, que se convertirá en la tercera unidad de emergencias de la institución.
Las obras y la incorporación de recursos serán financiadas con fondos provinciales, en el marco de una estrategia destinada a sostener y ampliar la capacidad del sistema de salud en el interior cordobés frente al aumento de la demanda y la tensión existente en la red de prestadores.




