El gobernador Martín Llaryora visitó el Hospital Abel Ayerza de Marcos Juárez para supervisar las obras de modernización impulsadas de urgencia tras la crisis que dejó a más de 5.500 jubilados sin prestaciones médicas por parte del PAMI. La Provincia incorporó camas, equipamiento y ambulancias para sostener la atención tras el cierre del centro de salud donde se prestaba el servicio sanitario.
La intervención provincial se concretó menos de un mes después del anuncio del plan de emergencia sanitaria, cuando el Gobierno de Córdoba se vio obligado a actuar ante el conflicto que privó de cobertura médica a los afiliados del organismo en el departamento. Ninguna autoridad nacional apareció para dar respuestas.
En este sentido, la inversión provincial en obras e infraestructura ascendió a casi 211 millones de pesos, destinados a incorporar 41 nuevas camas, 15 monitores multiparamétricos, equipos de gases medicinales, refacciones integrales en terapia intensiva y mejoras edilicias generales. Todo aquello que el PAMI debería haber garantizado a sus afiliados.
«Desde Córdoba no vamos a dejar solos a nuestros abuelos. Estamos acá», afirmó Llaryora durante el acto, al tiempo que subrayó que la situación «es responsabilidad del Estado Nacional» y que las medidas adoptadas representan «una alternativa y no una solución definitiva». El mandatario fue contundente respecto a la gravedad del contexto: «Si acá no se hacía el esfuerzo máximo, podría ser una catástrofe sanitaria».
Durante la actividad, el gobernador también entregó cinco ambulancias cero kilómetro para fortalecer la red de traslados del departamento: dos para el Hospital Abel Ayerza y una cada una para Saira, Baldissera y Alejo Ledesma.
Recta final del nuevo Centro de Rehabilitación
Llaryora aprovechó la visita para supervisar también el avance del nuevo Centro de Rehabilitación Integral de Alta Complejidad, que registra un progreso del 95 por ciento y demandará una inversión total de 320 millones de pesos. El espacio contará con 330 metros cuadrados y formará parte de la Red Provincial de Rehabilitación.
El ministro de Salud, Ricardo Pieckenstainer, señaló que con la presencia del gobernador quedó formalmente activado el plan de contingencia invernal para toda la región, articulando además con los hospitales de Bell Ville y Villa María.
Por su parte, la intendenta Sara Majorel valoró el acompañamiento provincial: «Aunque no es una responsabilidad de la Provincia ni del municipio, decidimos hacernos cargo y dar una respuesta a los vecinos».




