La fabricante de maquinaria agrícola Metalfor solicitó este martes 3 de noviembre la apertura de su concurso preventivo de acreedores ante la Justicia de Marcos Juárez, Córdoba, después de varios meses de dificultades financieras, recortes laborales y reclamos por deudas impagas. La compañía registró un pasivo de $194.408 millones al cierre de junio.
La deuda millonaria y la presentación judicial
La empresa recurrió a este mecanismo judicial con el objetivo de reorganizar sus compromisos financieros y preservar la continuidad de sus operaciones. La presentación buscó evitar que las acciones individuales de los acreedores afectaran su patrimonio y su capacidad productiva.
La decisión se produjo en un contexto complejo para la compañía, que atravesó dificultades económicas, reducciones de personal y reclamos vinculados con obligaciones pendientes de pago.
El pasivo informado al cierre de junio ascendió a $194.408 millones, una cifra que reflejó la magnitud de los compromisos que la fabricante debía afrontar.
El plan de continuidad de Metalfor
En un comunicado oficial, Metalfor explicó que el concurso preventivo tenía como finalidad proteger la empresa en funcionamiento y establecer condiciones para ordenar sus obligaciones.
La firma sostuvo que la presentación judicial no implicaba el cese de sus actividades. Según informó, sus plantas continuarían con la producción, las entregas de equipos, el abastecimiento de repuestos y la prestación del servicio técnico.
También aseguró que mantendría activa su red comercial y la atención a los clientes durante el proceso de reorganización financiera.
La compañía destacó sus más de cinco décadas de trayectoria, su cartera de clientes, el desarrollo de ingeniería propia y su estructura nacional de comercialización y asistencia técnica.
La crisis de la maquinaria agrícola
La situación de Metalfor coincidió con un escenario adverso para el mercado de maquinaria agrícola en este 2026. El último informe de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA) registró una fuerte caída de los patentamientos del sector.
Ese retroceso representó un contexto desfavorable para los fabricantes y concesionarios, en un mercado condicionado por las dificultades económicas y la menor demanda de equipos.
En ese escenario, la empresa cordobesa inició un proceso de reorganización para intentar sostener su estructura productiva y recuperar estabilidad financiera.
La apertura del concurso preventivo marcará una etapa decisiva para el futuro de la compañía, que buscará ordenar sus compromisos con los acreedores mientras procura mantener sus operaciones y preservar su presencia en el mercado argentino.




