La semana pasada, con el auspicio de Más República, estuvo en Marcos Juárez el doctor Carlos Damín, quien entre su amplio currículum ostenta el de haber sido declarado personalidad destacada de las Ciencias Médicas. Damín es especialista en Toxicología y como tal encabeza el Equipo de Toxicología del hospital Fernández.
¿Ayuda la cercanía de un lugar chico para prevenir o controlar el uso de sustancias?
A veces ayuda y a veces no, puede ayudar en el acompañamiento y en el nos cuidamos un poco entre todos porque nos conocemos pero también hace que se esconda mucho, que se niegue y se trate de evitar, muchas veces es poner la tierra debajo de la alfombra.
Estigmatizamos también…
Estigmatizamos, señalizamos, el hijo de alguien consume sustancias, pasa a ser el adicto. Pero también es bueno porque los papás se conocen, lo que no pasa en las grandes ciudades, y pueden comunicarse para ponerse de acuerdo para decir un no, para construir el no en sociedad y no aisladamente. Un padre y una madre hoy no pueden decir no solos, porque el hijo queda afuera, discriminado, señalado, es el tonto del grupo.
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