Por unanimidad en general pero disidencias en particular, el Concejo Deliberante aprobó en la sesión del miércoles la emisión de los cedulones para cobro de obras de pavimento y cordón cuneta en distintos sectores de la ciudad. La concejal oficialista Beatriz Castro fundamentó el proyecto enviado por el ejecutivo aclarando que las obras podrán pagarse de contado o hasta en 48 cuotas. En ese caso, con un interés mensual del 2,5 por ciento.
Aclaró además que para aquellos que no se comuniquen con el municipio dentro de los 15 días de recibido el cedulón, se considerará que se acogen al plan de pago de 48 cuotas.
Desde el bloque del PJ, el concejal Hernán Passerini informó que apoyaban la medida en general pero no en particular
ya que “entendemos que no puede aplicarse de manera inmediata porque el sistema contable existente no está
reflejando la situación de algunos frentistas y sobre la marcha se han retirado algunas arterias del cobro, habría que hacer el relevamiento previo a la sanción de la ordenanza y se va a hacer posteriormente. Tampoco coincidimos en lo que hace a quita de capital, no es un criterio bueno”, explicó el edil peronista.
Passerini añadió que consideraban que el destino de lo recaudado debía ir al fin específico de realización de obras y no a rentas generales, tema que no está aclarado en el proyecto. Por su parte, la concejal vecinalista Sonia Lingua, fundamentando también el voto afirmativo de su bloque al proyecto en general, pero con distinta interpretación en algunos temas, recordó que desde el vecinalismo habían ofrecido a los funcionarios de obras públicas del anterior gobierno para que informen sobre los detalles de obras realizadas, lo cual se hizo de forma verbal y luego por
nota fechada el 2 de este mes.
Según la concejal, el arquitecto Storti tuvo contacto con los funcionarios actuales pero no así quien fuera el Secretario
de Obras Públicas del vecinalismo, arquitecto Oscar Castellaro. “Desde nuestro bloque podemos entender muchas
cuestiones de afinidad entre determinadas personas y no con otras, de poder tildar de desprolijas algunas cuestiones administrativas; pero existe desde nuestra administración la mejor buena voluntad en colaborar”, señaló Lingua.
Agregó que “una mala confección de los cedulones va a generar rispideces y enojos innecesarios con los vecinos,
creando situaciones injustas. Hay calles que faltan, hay calles que no se han colocado, en distintos rubros de mejoras, según lo que se detecta de los anexos. Por ello una simple reunión entre funcionarios hubiese despejado información y se contaría con datos más fidedignos”. Dejando aclarado que el reclamo no era hacia el Concejo sino hacia el ejecutivo, Lingua finalizó diciendo: “El orgullo construye muros y la humildad construye puentes, ergo, nunca vamos a tener los puentes terminados en la ciudad viendo cómo son algunas actitudes”.




