A raíz de una denuncia realizada por trabajadores en el vertedero de residuos el área de Medio Ambiente del municipio de Marcos Juárez clausuró el centro de acopio de bidones de agroquímicos que tenía habilitado y tercerizado desde hace algunos años. Los productores y aplicadores deberán trasladar los envases a Leones, el lugar más cercano para reciclar de la manera adecuada estos elementos.
Desde el Sindicato Unión de Obreros y Empleados Municipales presentaron el reclamo en el área de Salud de la Municipalidad. Los trabajadores del lugar expresaron a las autoridades «la presencia de un olor muy intenso donde se acopian los bidones de agroquímicos».
Gustavo Mundler explicó que «en su momento fue autorizado por Ambiente de la Provincia, pero actualmente no se adecua al lugar porque hay una oficina y casi 60 personas que están diariamente en el sector».
Al arribar al lugar personal de Medio Ambiente labró un acta y estuvieron de acuerdo con el gremio en cerrar el lugar. Para el Secretario del SUOEM «no debería haber continuado el acopio tras el crecimiento en el lugar».
Por su parte, Melina Liotta, de Ambiente de la comuna, sostuvo que «había estado trabajando la empresa encargada de recolección de bidones y en el momento del corte había generado un residuo. Había un fuerte olor por lo que solicitamos que realice una limpieza, pero no lo hizo así que debió realizarse con una firma particular contratada por la Municipalidad».
Desde el municipio sostienen la necesidad de trasladar el acopio «porque cuando se habilitó no había nada en la zona, hoy tenemos muchas personas trabajando». Además destacaron que «los bidones no llegan en correctas condiciones por lo que cerramos el centro de acopio, ya advertimos a la Provincia, para habilitar un nuevo lugar».
Los productores que habitualmente los acercaban pueden trasladarlos a Leones, donde cuentan con un centro en condiciones de acopiar. Se le solicitó realicen triple lavado para evitar consecuencias, y no los arrojen en los campos ni en los canales de la zona rural.
Alejandra Anastassi, de Seguridad e Higiene, remarcó que «es prácticamente nula la exposición de los trabajadores» a los líquidos que se derramaron y provocaron el cierre.




