
El 12 de noviembre del año pasado, en los últimos días de la administración vecinalista, el Intendente Eduardo Avalle recibió una nota solicitándole la factibilidad para instalar una feria tipo “saladita”, “en la cual se comercializarán exclusivamente productos del rubro indumentaria”, “en un predio localizado sobre ruta N°9, ex instalaciones de la empresa T.C.T.”. Se estimaba la instalación de 300 puestos en 3 etapas de expansión. Estaba firmada por Oscar Marcelo Gimenez en nombre de la Asociación Mutual Luis Palacios (en formación).
El 11 de diciembre, el flamante Intendente Pedro Dellarossa recibió también una nota firmada por
el mismo Gimenez para “continuar y ampliar la presentación” realizada anteriormente. En la misiva se detalla que en la primera etapa se proyectaban instalar más de 150 puestos, en la segunda 50 y en la tercera completar los 300.
Por su parte, con fecha 1 de diciembre, el Centro Comercial presentó una nota al entonces Secretario de la Producción Claudio Venturi en la cual se señalaba que la feria “representa una competencia desleal para aquellos establecimientos debidamente registrados, que cumplen las normas sanitarias, contribuyen a sostener el empleo formal y pagan puntualmente tasas e impuestos”.
Consultado sobre el tema a fines de enero el Intendente Pedro Dellarossa, manifestó que la nota estaba en el Concejo Deliberante porque la iniciativa no estaba regulada en la ciudad y aclaró: “Es un pedido de inversores que vienen
a instalar un sistema de comercialización de indumentaria en general y por supuesto hay resistencia del Centro Comercial pero tampoco hay que dejar pasar la posibilidad de que es un polo económico que Marcos Juárez a
veces lo necesita, una oportunidad para comprar ropa de otros comerciantes”, agregando que la propuesta era de gente de Buenos Aires que había instalado algo similar en Candelaria, Misiones.
Por su parte, los concejales recibieron el pasado jueves 12 la visita de autoridades del Centro Comercial y comerciantes pana analizar el tema. Según algunas versiones, la presidenta Sara Majorel manifestó que no quiere una saladita en Marcos Juárez tal como fue presentado el proyecto, pero que considera que se necesita una ordenanza para reglamentar posibles centros de comercialización y distribución mayorista que quieran radicarse en la ciudad.
La oposición por su parte, considera que ya existen herramientas y quizás lo que se necesita es algún agregado o modificación a la norma existente.
Los comerciantes manifestaron que están en estado de alerta ya que fue el mismo intendente, a través de notas periodísticas, quien habló del tema y lo consideró una buena oportunidad para la ciudad.




