En la tarde del domingo fue confirmado el deceso de uno de los pacientes que había sido derivado al Hospital Abel Ayerza tras el fuego que se generó en la residencia «Nona Lucía» el pasado 19 de julio. La justicia continúa con la investigación para determinar si se trató de un hecho intencional y responder porqué funcionaba a pesar de no estar habilitado.
La tercera víctima fue identificada como Tomás Bessone, un abuelo de 83 años que se encontraba alojado en establecimiento al momento del incendio trágico.
Durante la madrugada del domingo 19 de julio fue derivado junto a otros pacientes al Hospital por la inhalación de monóxido de carbono. Durante varios días permaneció en Terapia Intensiva por el cuadro que presentaba, sin embargo mostró recuperación con los tratamientos que se aplicaron.
Pero el cuadro mostró una nueva complicación y finalmente falleció en la tarde del domingo 16 de agosto, casi un mes después de la tragedia.
Las primeras dos víctimas fueron Ricardo Magra (81) y María Angelica Piva (76), también internos de la residencia par adultos de Marcos Juárez.
Mientras tanto la justicia espera los resultados de los peritajes realizados por los Bomberos de Policía de la Provincia para determinar si se trató de un hecho intencional o un accidente. La fiscalía no descartó ninguna de las dos hipótesis y aguardaba las pruebas.



