Locales

Autoridades provinciales recorrieron las nuevas instalaciones del Hospital

Los ministros de Salud Francisco Fortuna y de Gobierno Carlos Massei, acompañados por el secretario de Servicios Asistenciales Diego Cardozo,
el director de Hospitales del Interior Carlos Negro, la secretaria de Servicios Verónica Crescente y la presidenta del Concejo Deliberante Sara Majorel,
además del director del Hospital Eduardo Foresi y la vice Lorena Favila, recorrieron en la mañana del jueves, las nuevas instalaciones del Hospital Abel Ayerza: toda el área de diagnóstico por imágenes y dos habitaciones nuevas del Hogar de Ancianos.

El director del Abel Ayerza destacó que el tomógrafo es parte de un plan de remodelación y reequipamiento de los hospitales del interior, que da calidad al servicio y que además fue digitalizado.

El ministro de Salud dio precisiones de lo invertido en la remodelación de las antiguas salas donde funcionaba la farmacia y otras dependencias, ahora convertidas en el área de mamografía, tomógrafo y sala de rayos, y remodelación de geriatría, con una inversión total de 17 millones y medio de pesos.

Fortuna brindó otros datos también, como que en la provincia hay 1 millón 600 mil personas que no tienen cobertura de obra social y casi medio millón que aún teniendo cobertura se atienden en los lugares públicos. Y sólo 52 localidades que tienen internación clínica o quirúrgica. Por eso “tenemos el objetivo del despliegue de la salud pública y cuidar al sector privado”, dijo.

Manifestó además que venían de inaugurar una ampliación del Hospital de Corral de Bustos, donde se habían invertido más de 80 millones de pesos.
Cuando finalizó de hablar, se acercó a él una mujer que le entregó una carta y en voz alta le agradeció por haber hecho las gestiones para que la obra social Apross le reconozca el implante de un micro chip en el cerebro para controlar la enfermedad de Parkinson.

Por su parte, el ministro Carlos Massei destacó la política federal del gobierno provincial y resaltó que no sólo se invirtió en obra pública sino también en acción social y el Hospital Abel Ayerza es una prueba de esa política.