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«En realidad hay que cuidarse siempre, estés o no infectado»

CintarojaA través de una entrevista con LA INFOSEMANAL una joven portadora de HIV que vive en Marcos Juárez contó cómo es su vida desde que le diagnosticaron la enfermedad, en 1987. Su relación con las drogas, haberse convertido en madre y cómo afrontar día a día. 

“Hace 27 años que soy portadora de HIV, desde el mismo tiempo también de hepatitis C, que se contagiaron por vía sanguínea, por inyectarme, porque fui adicta, poco tiempo pero fue muy fuerte”, nos dice una mujer de algo más de 40 años a quien llamaremos María. “Arranqué, como todo chico, con lo primero: el alcohol o la marihuana, en esa época se usaba el pegamento. Después me fui a otro nivel que fue el que me terminó jorobando”, continúa contando.

María hizo tratamientos para dejar la droga, “internaciones que no me funcionaron, después, cuando tuve mis nenas, cuando quedé embarazada, le comenté al médico que era adicta a las drogas y me hicieron el análisis de HIV, me salió positivo a mí y negativo a mi pareja. A los 7 meses y medio pierdo el embarazo, enseguida lo relacionaron con que podía ser por el HIV, me dijeron que el bebé podía nacer defectuoso, me aconsejaron no tener bebés, que con

esta enfermedad la gente se moría muy rápido, no había casi medicación, recién estaba el AZT, es como que me dijeron andá y morite tranquila porque tenés poco tiempo. Era fines de 1987.”

¿Y qué hiciste?

Me fui de la ciudad donde estaba viviendo, a un lugar más tranquilo, con la pareja que estaba que decidió seguir cuando le conté que estaba infectada. Me fui a una vida tranquila, ya había pasado el tema de las drogas, seguí un
tiempo con el alcohol y mis recaídas en muchos años fueron pocas pero he tenido. A los 2 o 3 años compro mi primera hija, al poco tiempo quedo embarazada de la segunda, de la tercera a los dos años, tuve tres nenas seguiditas y
otra después. En realidad, el tratamiento lo empecé 10 años después que me dieran el diagnóstico, ya tenía las 4 nenas. Son las 4 sanas.

Parece increíble...

Sí, pero lo que supe con el tiempoes que con la carga viral baja o no detectable y los CD4 -que son las células que nos mantienen con vida- altas, el riesgo de contagio es un 3 por ciento creo. Mi pareja, 18 años después de tener una relación continua, volvió hacerse el análisis y salió negativo. Muchos profesionales médicos me han dicho que las mamás portadoras de HIV contagiaban a los hijos sí o sí. Por ahí me enojaba con ellos por dar información sin saber y
también con algunos profesores que sostienen lo mismo. Mis hijas muchas veces se sintieron impotentes por no poder decirles a sus profesores que eso no era cierto, ellas eran el vivo ejemplo y me veían a mí haciendo una vida normal.

¿Qué cuidados tienen? 

Los cuidados en mi casa no incluyen ni el mate ni la toalla, ni con el baño. Fue todo muy natural, sin miedos porque cuando tenés miedo es peor, lo que sí el tema del cepillo de dientes: cada una tenía sus cosas. Y las maquinitas
de afeitar, yo uso las mías o las de ellas pero ellas no usan las mías. He conocido gente a quienes les ponen vasos aparte, toallas aparte.

¿Qué les decís a las chicas?

Hablando con un profesional de la salud le decía que el tema de las drogas tiene mucho que ver con la promiscuidad. No tenés cuidados, no usás preservativos. En cuanto a las adicciones gracias a Dios a Marcos Juárez no ha llegado la
droga para inyectarse, por ese lado no va a haber contagio pero sí por el lado de la promiscuidad. Y esto se da en todos los niveles. Yo les digo que todo el mundo tiene que cuidarse y me cuido yo, que sé lo que tengo, es lo que les
digo a todo. En realidad hay que cuidarse siempre, estés o no infectado. Incluso porque hay decenas
de enfermedades infectocontagiosas y sexuales. Les digo que se cuiden porque hay mucha gente que sabe que tiene HIV pero hay mucha que no sabe, es una enfermedad asintomática. Por eso hay que protegerse.

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