Un suboficial de la Policía fue detenido en las últimas horas como el presunto nexo local de una banda de ladrones rosarinos que tenía a mal traer a los vecinos de la ciudad de Marcos Juárez y aledaños, en el sudeste provincial.
La aprehensión ocurrió a principios de semana por órdenes del fiscal Carlos Viramonte, luego de una exhaustiva investigación que podría involucrar al menos a otros tres miembros de la fuerza.
El hecho trascendió de fuentes policiales y judiciales consultadas que se mostraron molestos por cierta actitud de las autoridades de la Departamental Marcos Juárez y de la propia Jefatura de la Policía que trataron de evitar que se dispersara el dato.
El cabo primero Juan José Altina, habría sido quien “realizaba trabajos de inteligencia” y permitía el accionar de los malvivientes que tenían como principal objetivo a personas de la tercera edad.
Los episodios delictivos, en su mayoría con tinte violento, habría ocurrido durante el año pasado y principios de este.
Las pesquisas, que se mantienen bajo marcado hermetismo, surgieron a partir de una serie de escuchas telefónicas realizadas por la policía rosarina que investigaba una banda delictiva de santafesinos y bonaerenses que llevaba a cabo “entraderas” al sur de esa provincia.
Allí surgió el nombre del policía sospechoso como un nexo en episodios ocurridos al sudeste cordobés.
Las fuentes consultadas no descartaban que el propio uniformado, que se encontraba en situación pasiva en los últimos meses, habría actuado en algunos de los robos. “Varias víctimas coinciden en que había sujetos encapuchados, que presumimos podrían ser los policías”, comentaron a este diario.
Altina, detenido desde el martes pasado, actualmente está alojado en la cárcel de Bouwer a disposición de la justicia, que le habría imputado delitos como “encubrimiento” y “tráfico de influencias”.
Fuente: La Mañana de Córdoba




