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El año del juicio por el caso Mariela Bortot

En el transcurso del 2018 se llevarán a cabo las audiencias en el marco del juicio que pretende esclarecer quién fue el asesino de Mariela Bortot, la mujer que durante casi 3 años fue buscada por la justicia y sus familiares. Juan Ramón Rodríguez, el presidiario que llevó a los investigadores hasta los restos de la víctima, será juzgado por el hecho.

El pasado 25 de enero se cumpliero 4 años de la desaparición de Mariela Bortot. Y los familiares y allegados, como
gran parte de la comunidad de Inriville, esperan que finalmente este 2018 se haga justicia.

Si bien todavía no fue precisada la fecha para el comienzo del juicio, se conoció que será con Jurado Popular. En las audiencias será juzgado el jornalero que llevó a los investigadores a dar con los estos hace más de un año.

Luego de una tarea exhaustiva a finales del 2016 en la zona rural de Inriville, a pocos metros del puente “La Maroma”, fueron desenterrados los restos de Mariela.

Ya entrado en el 2017 la justicia lo confirmó, y a los pocos días fue imputado Rodríguez.La decisión del fiscal de Bell Ville, Arturo Aliaga, estaba fundada en varios elementos. Para el funcionario judicial, el conocimiento exacto del lugar donde estaba enterrada y otros detalles se sumaron a los testimonios de varios vecinos que pasaron por el lugar y vieron al jornalero trabajando.

Según la investigación que elaboró Aliaga, Rodriguez se encontraba trabajando en un campo ubicado a pocos metros del recorrido que realizaba Mariela. Eran casi las 20 horas cuando el santafesino la habría atacado, aprovechando que ya no había testigos por el lugar. La mujer tenía una lesión en uno de sus hombros, por lo que llevaba un cabestrillo, y esto le facilitó la tarea al agresor.

El hombre la redujo por la fuerza y la trasladó hasta un sector apartado del que se encontraban. De acuerdo
a la investigación, se habría producido la agresión en una plantación de maíz donde Rodríguez trabajaba.

En este espacio, según el fiscal, la violó y luego terminó asfixiándola. La última acción del jornalero tenía como intención ocultar el delito sexual que había  cometido. Una vez caída la noche, cargó el cadáver sobre la máquina que utilizaba para trabajar y la trasladó algunos kilómetros. Más precisamente, hasta un campo cercano a
Monte Buey, al oeste de Inriville. Una vez en este lugar la enterró, y desaparramó la indumentaria de Mariela para
despistar a los investigadores.

Datos precisos

A finales del 2016 Rodríguez convocó a Claudio Bortot, hermano de la víctima, para darle información precisa sobre
dónde estaba enterrada. En ese diálogo desarrollado en la cárcel de Villa María, el presidiario le contó detalles y que había observado cómo un hombre la llevó hasta el lugar. En su declaración ante la justicia sostuvo que fue Jorge Orellano (quien estuviera detenido por esta causa y luego sobreseido), y se declaró inocente. Nunca más volvió a hablar con la justicia.